Exposición de las hortensias
Casi todas las hortensias prefieren una exposición sombreada, aunque no temen especialmente el sol de la mañana o de la tarde. Sin embargo, para un buen cultivo es conveniente que estén resguardadas durante las horas más calurosas del día, sobre todo durante la temporada estival, para evitar que los rayos solares directos puedan dañarlas.
Rusticidad de la hortensia
Las hortensias son casi todas muy resistentes a las heladas. En cualquier caso, las más resistentes, que pueden cultivarse incluso en altitud, son sin duda las paniculata y arborescens. También son excelentes las trepadoras petiolaris y quercifolia. El mayor peligro en realidad son, para las más sensibles, las heladas primaverales que pueden quemar los capullos con la consiguiente pérdida de la floración de ese año.
Riego
Las hortensias requieren riegos abundantes y es conveniente durante el verano proceder con cierta regularidad. Sin embargo, se deben evitar cuidadosamente los encharcamientos que pueden dañar el sistema radicular además de dificultar la absorción del hierro, aumentando el riesgo de clorosis. No hay que alarmarse excesivamente si la planta, durante las horas más calurosas del día, aparece deshidratada y decaída. La mayoría de las veces, con el frescor de la tarde, recuperará su esplendor habitual.
Si el problema persistiera hasta la mañana (y notáramos también quemaduras en las hojas) es mejor proceder sombreando la planta de alguna manera y acolchando el terreno para evitar una excesiva dispersión de la humedad.