Los pasos para un sellado perfecto
Limpieza de la rosca: Antes de nada, asegúrate de que los hilos estén perfectamente secos y libres de residuos de suciedad, aceite o sellantes antiguos.
Dirección de enrollado: Este es el punto crucial de toda la operación. Sujetando el racor con la rosca orientada hacia ti, enrolla la cinta en sentido horario, es decir, siguiendo el sentido de enroscado.
¿Por qué es tan importante? Si enrollas la cinta en el sentido contrario, esta se desplazará y se arrugará durante el enroscado del racor, comprometiendo completamente el sellado.
Tensión y superposición: Comienza desde el extremo del hilo y avanza hacia la base. Mantén la cinta con una ligera tensión para que se adhiera perfectamente a los surcos de la rosca. Superpón cada vuelta aproximadamente la mitad del ancho de la cinta.
Espesor óptimo: No excedas en el número de pasadas. Generalmente son suficientes de 5 a 10 vueltas, dependiendo del diámetro del tubo y del tipo de fluido transportado (para el gas a menudo se necesitan cintas más densas o un mayor número de pasadas). El perfil de la rosca debe permanecer visible bajo la cinta.
Consejos rápidos:
Una vez enroscado el racor, no lo desenrosques ni media vuelta para alinearlo: el sellado podría verse comprometido. En ese caso, retira toda la cinta y vuelve a empezar desde cero.
Verifica siempre que la cinta esté certificada para el uso específico. Para el gas, por ejemplo, la cinta suele ser más gruesa y de color amarillo, o identificada con una codificación diferente respecto a la de agua.
Qué es el teflón
El teflón (Politetrafluoroetileno o PTFE) es un material plástico autolubricante, capaz de resistir altas temperaturas de hasta 300 °C. Descubierto casualmente en 1938, es hoy un componente indispensable en la fontanería doméstica y profesional para garantizar el sellado de las uniones roscadas.