Un solo fallo a tierra en un polo del circuito, gracias a la separación, no provoca electrocución. Al producirse un segundo fallo a tierra en el otro polo, la protección contra los contactos indirectos realizada mediante separación quedaría ineficaz. Ningún punto del circuito debe considerarse conectado a tierra dentro de una determinada extensión de la propia instalación.
Fallos a tierra en circuito separado
Para limitar el riesgo de fallos a tierra del circuito separado se debe prestar especial atención al aislamiento hacia tierra, sobre todo en lo que respecta a los cables flexibles volantes.
Para verificar el buen estado de los aislantes se recomienda que los cables sean visibles (o al menos inspeccionables) en toda su longitud y principalmente en los puntos donde es mayor la probabilidad de que puedan sufrir daños mecánicos.
Para los circuitos separados no se considera necesario un dispositivo de control del aislamiento, ya que se estima despreciable la probabilidad de que se manifieste, en instalaciones de extensión modesta, un primer fallo a tierra (las masas están aisladas de tierra y por lo tanto el fallo no podría ser detectado).
Un solo fallo a masa no es suficiente
En las condiciones establecidas anteriormente, un primer fallo a masa en un aparato podría perdurar por un tiempo indefinido sin ninguna consecuencia.
Atención a los fallos múltiples
Sin embargo, si se presenta otro fallo a tierra en un segundo equipo, una persona en contacto con ambos equipos estaría sometida al paso de una corriente ciertamente peligrosa.
Precauciones contra el doble fallo
Para solucionar el problema de seguridad recién señalado, se deben conectar en equipotencialidad las masas (a excepción de los aparatos de clase II en los cuales la eventual envolvente metálica no debe conectarse al conductor equipotencial). El conductor equipotencial transforma el doble fallo en un cortocircuito que es detectado e interrumpido por las protecciones de sobrecorriente. Para garantizar la seguridad deben verificarse los tiempos de actuación de las protecciones, que coinciden con los previstos para los sistemas TN (CEI 64-8 art. 413.5.3.4). Por ejemplo, para una Un de 230 V, en los circuitos terminales, 0,4 s en condiciones normales y 0,2 s en condiciones particulares.
Conexión a tierra, riesgos derivados
En los circuitos protegidos por separación eléctrica, la conexión a tierra intencional de los aparatos es inútil y en algunos casos puede incluso aumentar el peligro.
La instalación de tierra, común a otros aparatos conectados a la red de alimentación, puede de hecho introducir tensiones peligrosas en las masas.
Si el grupo electrógeno dispone de tomas de enchufe, el polo de tierra debe conectarse a la masa del propio grupo de modo que los aparatos de clase I resulten conectados al sistema equipotencial.
Como se ha dicho, la conexión intencional a tierra en los circuitos protegidos por separación eléctrica es inútil e incluso contraindicada a efectos de seguridad.