Muchos trabajos de mantenimiento del hogar pueden realizarse de forma autónoma, combinando la pasión por el bricolaje con un ahorro económico real.
En muchos casos, basta con disponer de las herramientas básicas y seguir atentamente una guía técnica; sin embargo, es fundamental reconocer qué trabajos deben quedar bajo la competencia exclusiva de técnicos profesionales.
Las intervenciones en las instalaciones de gas, en la caldera y en ciertos sistemas electromecánicos complejos son extremadamente delicadas. Debido a su peligrosidad intrínseca, deben ser realizadas únicamente por personal cualificado y autorizado según la normativa vigente.
Actuar con prudencia significa proteger nuestra integridad y la de nuestros seres queridos, evitando riesgos innecesarios.
Las fugas de gas
El gas metano es una sustancia altamente inflamable que, en espacios cerrados, puede causar explosiones o asfixia.
Lamentablemente, las noticias informan con frecuencia sobre incidentes trágicos debidos a fugas de metano o intoxicaciones por monóxido de carbono (CO) causadas por calderas en mal estado. Por esta razón, es vital no intentar sustituir a los profesionales en el mantenimiento de instalaciones críticas: la seguridad del hogar no admite improvisaciones.