Incluso para los no expertos, la necesidad de vivir en entornos domésticos bien iluminados por la luz natural y con un buen intercambio de aire es ciertamente clara.
Las aberturas que lo ponen en contacto externo con el interior del edificio son un punto muy importante.
El intercambio de aire, luz y, en parte, calor está regulado de acuerdo con la calidad, el tamaño y la correcta instalación de las ventanas y puertas.
La luz influye en el estado de ánimo y el metabolismo, así como en los ambientes iluminadores.
Debe haber un intercambio de aire regular pero no molesto que haga que los ambientes interiores sean más habitables.
Si las ventanas no se han colocado con cuidado, pueden crear puentes térmicos y corrientes de aire molestas que, además de molestas, aumentarán los costos de funcionamiento del edificio y generarán contaminación.
Circulación de aire en el hogar
Mediante el posicionamiento cuidadoso de pequeñas aberturas en puntos estratégicos, es posible crear una circulación de aire dentro del hogar que genere un intercambio natural de aire sin el uso de sistemas de ventilación particulares.